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Esto es lo que debes saber sobre el cultivo de marihuana en interior

Publicado por     22/11/2021 12:05:07    0Comentarios
Esto es lo que debes saber sobre el cultivo de marihuana en interior

Empezar a cultivar cannabis por tu cuenta no es fácil. Nos surgen muchas dudas y hay un montón de posts, información y productos diferentes para cultivar.

Todos los que ahora formamos parte del equipo de SMO, hemos sido cultivadores novatos, y nos hemos buscado la vida para buscar soluciones en nuestros primeros cultivos.

Por eso en este post trataremos de responder a las preguntas y las dudas más frecuentes sobre el cultivo de marihuana en interior y hacer una pequeña guía sobre el cultivo de marihuana en interior.

¿Dónde debo cultivar?

Las dimensiones estándar para un armario de cultivo son de aproximadamente 1-1,2 m2, con una potencia de luz de entre 400-600W es más que suficiente para un cultivo de autoconsumo.

El armario de cultivo es la opción más recomendable, seas novato o no, ya que es muy fácil de montar y de optimizar las temperaturas, humedades, extractores y además, evita la entrada de luz desde el exterior.

Hay un montón de kits de armarios de cultivo para iniciados, que reúnen en un pack todo lo necesario para tu primer cultivo. Además, como no depende del lugar donde lo coloques, puedes desmontarlo y llevar tu producción donde lo necesites.

¿Cuántas plantas cultivo?

Aquí no hay una respuesta buena, ya que depende de tu consumo o el uso que le vayas a dar.

Lo más sencillo para cultivar es hacerlo en tierra, utilizando sustrato de tierra. Vamos a poner de ejemplo un cultivo de 10-15 plantas por m2. Utilizamos 2 macetas para cada planta, una pequeña para el inicio del cultivo y una mucho más grande para la fase de crecimiento y floración.

Si tienes un espacio con poca altura puedes realizar entre 3 y 4 trasplantes, así conseguimos que la planta se mantenga compacta y controlamos su tamaño.

También puedes cultivar directamente desde la maceta definitiva, pero esto implica tener un control exhaustivo del riego, ya que se pueden cometer errores clave como exceso de agua inicial. Por eso siempre es recomendable como mínimo realizar un trasplante, para asegurar un desarrollo radicular adecuado, para que después pueda crecer la planta con normalidad.

Cuantas más plantas tengas, menor crecimiento requiere cada planta antes del paso a floración, es decir, menor cantidad de sustrato por maceta. Pero también, cuantas más plantas tengas, más trabajo se requiere para obtener el mismo rendimiento.

¿Qué variedad cultivo?

Hay montones de variedad de marihuana, así que la pregunta es bastante complicada.

Hay varios aspectos a tener en cuenta:

  • Resistencia a las plagas
  • Resistencia al exceso de agua
  • Comportamiento ante excesos de calor o frío
  • Resistencia a cambios bruscos de humedad

Debes de tener en cuenta todos estos factores además de las condiciones meteorológicas de tu zona.

Lo más aconsejable es empezar con plantas de naturaleza índica/sativa, con resistencia al riego con un periodo corto de floración, para facilitar tu primer cultivo y que sea menos complicado.

Procura no cultivar variedad que sean puras sativas o puras índicas, ya que eso complicará mucho más el cultivo.

Aquí te dejamos algunas recomendaciones de parte del equipo de Semillas de Marihuana Online:

¿Qué sustrato utilizo?

Utilizar sustrato de tierra es lo más fácil, como ya hemos mencionado.

La razón es sencilla: tenemos mayor margen de error. Con lo cual, podemos rectificar y no echar a perder toda la plantación.

Pero no sirve cualquier tierra o cualquier sustrato. Es necesario que tenga una composición y unas características determinadas. Marcas como Canna realizan sustratos específicos para cultivos de marihuana que reúnen estos requisitos.

También tenemos la opción de crear nuestro propio sustrato, mezclando distintos tipos de tierra, pero lleva un trabajo que un cultivador novato no suele realizar. Te dejamos la composición de un sustrato para cannabis:

  • 30% turba negra
  • 25% turba rubia
  • 20% perlita
  • 15% coco
  • 10% humus de lombriz

¿Qué abonos utilizo?

Biológicos, minerales, biominerales…

Hay muchos tipos de abono y cada uno es útil para un uso diferente. Siguiendo el ejemplo del cultivo que pusimos antes, necesitaremos un abono bio, ya sea en polvo o granulado, y de lenta liberación.

Estos abonos nos serán muy útiles, ya que no necesitan ser añadidos como el abono líquido, sino que ya está mezclado desde un principio con la tierra. De este modo la planta se alimenta a su ritmo, sin falta de alimento y regando únicamente con agua cuando sea necesario.

Una vez tenemos todo listo, tan solo tenemos que mezclar el sustrato con el abono y podremos iniciar nuestro cultivo.

¿Cuáles deben ser las condiciones de mi armario de cultivo?

Como última comprobación antes de iniciar nuestro cultivo, debemos tener 3 aspectos básicos en cuenta:

  • Temperatura: Con el foco encendido a una máxima de 28º y con el foco apagado a una mínima de 18º.
  • Altura del foco: En caso de ser de 600W, lo mantenemos a 50-60cm de la planta, siempre y cuando la temperatura no supere los 28º. Si la temperatura es superior, subimos el foco a 70cm. Si el foco es de 400W, lo podemos poner más bajo, a 40cm.
  • Humedad: Controlar la humedad del ambiente consiguiendo un 70-80% durante el día y la noche.

Consejos básicos para tu primer cultivo de interior

Cuando asomen los primeros cotiledones, puedes trasplantar la semilla germinada a la maceta pequeña.

Durante la primera fase de cultivo, la planta se estirará, tratando de llegar a la luz. Cuando el tallo se estira, lo vamos tapando poco a poco con tierra, dejando a la luz tan sólo 3 centímetros.

Con esto conseguimos dos cosas: que el tallo no se parta por el peso de la planta ni se seque, y por otro, al tapar el tallo con tierra hacemos que salgan nuevas raíces. Y eso significa, más absorción de nutrientes, una planta más vigorosa y un mejor asentamiento de la planta.

Debes regar las plantas de forma moderada, sin llegar a estancar el sustrato con un montón de agua.

Justamente esto es lo que hace que en los primeros cultivos suela haber muertes prematuras por pudrimiento de las raíces.

Procura mantener una medida para regar tus plantas, sobre todo al principio. Por ejemplo, un vaso de agua al principio está bien, después ya podemos pasar a usar la regadera. Tenemos que poner el foco en que la planta pase de tener agua a casi no tenerla.

Si seguimos esta última regla, todo irá bien.

¿Cuándo cambio mi planta a la maceta definitiva?

Puedes ir echando un ojo al sustrato y las raíces de la maceta, y éstas hayan colonizado toda la tierra.

Es importante no hacerlo ni muy pronto ni muy tarde.

Ni muy pronto, porque sino la raíz central se puede romper por no ser lo suficientemente fuerte, llegando a morir incluso.

Ni tampoco muy tarde, porque los tallos se estiran y la planta no crea ramificaciones laterales, haciendo que se estire por falta de espacio.

Al cambiar la planta a la maceta definitiva, trataremos que se acostumbre lo antes posible a su nueva maceta. Podemos rellenar la nueva maceta con un poco de sustrato para tratar que la nueva maceta haga de molde para la planta.

A partir del trasplante definitivo, tan solo nos queda regar cuando sea necesario y mantener las condiciones de cultivo que ya vimos al principio.

¿Debo cambiar las condiciones de cultivo en algún momento?

Buena pregunta.

Es hora de hablar de la fase de floración.

Dependiendo del estado de tus plantas, de la alimentación o incluso de la genética cultivada, el crecimiento y la fase de floración puede variar.

Más o menos cuando la mitad de tu cultivo esté lleno de brotes, y las macetas vuelvan a estar llenas de raíces, es un buen momento.

A partir de aquí las plantas vuelven a estirarse durante aproximadamente 2 semanas, y justo después empezarán a crear nuestros queridos cogollos.

Al principio tan sólo verás unos pelitos, pero no te preocupes, es en este punto cuando debes de reducir un poco la humedad, que no exceda del 65% y que no esté por debajo del 45%, para impedir que salgan hongos y plagas.

Poco a poco los cogollos se volverán más y más grandes, y según vayan creciendo, nosotros seguiremos reduciendo la humedad, hasta un 55-60%, con una temperatura máxima de 28º, siendo la ideal 24º y 18º de mínima.

A partir de la 4ª semana de floración nuestras plantas necesitarán más nutrientes y más riego. Es en este punto cuando puedes añadir PK, para darle un último empujoncito a tus cogollos, subiendo los niveles de fósforo y potasio, haciendo que sean más grandes y resinados.

Cuando observamos que nuestras plantas dejan de producir cogollos, y ya no necesitan tantos nutrientes, volvemos a reducir la humedad del cultivo y las veces que regamos.

A medida que nos aproximamos al final del periodo de floración, si hemos cultivado bien nuestras hojas podremos ver cómo se vuelven amarillas, empezando por las de abajo.

Unas hojas verdes al final del periodo de floración provocarán un sabor con interferencias, y nos indicarán que nuestras plantas no se han alimentado bien al 100%.

Y ya solo queda cosechar y secar nuestros cogollos.

Estas preguntas son sólo algunas que cualquier cultivador novato se ha hecho alguna vez en su vida de cannábico.

Espero que a ti te hayan ayudado y que empieces con buen en el mundo del cultivo de marihuana de interior.

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